Cómo Vencer el Miedo

 

Todos en algún punto nos hemos encontrado nadando entre dos corrientes: el querer tomar acción y el querer permanecer ocultos.

 

”Quiero ser”, “quiero hacer”... Pasamos la vida siendo unos “quisiera ser”. Clic para tuitear

 

Porque a veces nuestros temores son tan grandes, que si la vida no nos patea el culo (metafóricamente, aunque a veces literalmente) no nos decidimos a tomar acción.

 

¿Por qué?

 

Porque el miedo que nos atenaza es tan fuerte que tiene que venir una poderosa crisis, lo suficientemente seria para que decidamos movernos hacia adelante.

 

El Miedo y la Zona de Confort

 

El miedo al cambio, a la incertidumbre, es el alimento de ese conocido, comentado y popularizado término de la “zona de confort”.

 

Preferimos quedarnos pegados en una situación que sabemos que no es ideal, ni siquiera buena, sólo para no tener que enfrentar nuestros miedos.

 

Sabemos que al querer salir adelante, tendremos que lidiar nada menos que con el segundo miedo más poderoso de la Humanidad: El miedo a exponernos.

 

¿No te suena muy común?

 

Piensa en esto: según estadísticas y encuestas el “miedo a hablar en público” siempre está entre las cinco primeras fobias.

 

¿Pero qué es el miedo a hablar en público más que un terror a sentirse expuestos, a las críticas y al escrutinio de los demás?

 

O esa famosa y recurrente imagen de la pesadilla que muchos hemos tenido de una manera u otra y en un momento u otro. Soñamos que estamos desnudos en medio de un estadio, o en una atestada calle o en cualquier lugar ante la mirada de una masa anónima.

 

Esto expone la naturaleza atávica, primordial de este miedo, que sólo cede su lugar ante el miedo máximo a la muerte.

 

 

¿De dónde viene todo ese miedo?

 

Quizá el hombre primitivo quería mantenerse oculto para que no se lo comieran los depredadores.

 

Pero entonces esa “necesidad” ha quedado impresa indeleblemente en nuestro Subconsciente y desde allí pulsa para hacernos quedar en nuestra cueva, sin que seamos conscientes de eso.

 

El depredador ha pasado a habitar dentro de nosotros. Clic para tuitear

 

¿Cómo podemos luchar contra tales demonios ancestrales?

 

Me gustaría que vieran esta pintura.

 

Como superar el miedo

 

Se trata de “Saturno devorando a sus hijos” de Goya, en el Museo del Prado.

 

Esa pintura es ESPELUZNANTE. Pero ¿por qué? Sí, vemos elementos obvios como el rostro psicópata del Titán, el cuerpo en pleno trance de ser devorado o la atmósfera oscura de la pintura.

 

Pero ¡vamos! ¿no somos adultos?

 

Pero sigue produciéndonos un inexplicable desasosiego, que si lo analizamos, no es otra cosa que miedo.

 

La Naturaleza del Miedo

 

Pero ahora fíjense en el área delimitada por el cuerpo mutilado, la cabeza de Saturno y su brazo derecho. ¿Ven lo que hay ahí?

 

¿No?

 

Es la cabeza de una bestia (parece un lobo). ¡Ahí está! Se trata de la representación del depredador que nos acecha y no nos deja salir de la cueva. Es la representación de nuestro temor ancestral.

 

Y hay más: nota el esbozo de calavera sobre el brazo izquierdo de Saturno. La Muerte.

 

Pero cuando miramos por primera vez el cuadro, no éramos conscientes de eso. Las imágenes del depredador y la calavera era enviada directo a nuestro Subconsciente. Sin pasar por el Consciente.

 

El Subconsciente es como el sótano donde están los fundamentos profundos de nuestra psique. Pero también es como un eterno niño que nunca creció. En cambio, el Consciente es adulto y lógico.

 

El Subconsciente puede ser y es asustado por lobos feroces.

 

Y, volviendo al cuadro de Goya, como nuestra consciencia no se había percatado de la presencia de la bestia, pues no le pudo decir al subconsciente-niño:

 

“Tranquilo, es sólo una genial pintura”.

 

Pero nuestro Subconsciente tiene una influencia enorme sobre nuestra vida consciente y pulsa a la superficie sus miedos que nos perturban sin saber de dónde viene tal desasosiego.

 

Comenzar a negarnos a que el Miedo nos domine

 

Pero he aquí el gran secreto:

 

Una vez que somos conscientes del origen del miedo, una vez que lo sacamos a la superficie y lo enfrentamos a nuestra Consciencia, en ese momento comienza a dejar de tener poder sobre nosotros.

 

Y eso se aplica también con los miedos que enfrentamos en nuestra vida diaria.

 

Lamentablemente, vivimos en una sociedad orientada al miedo. Los medios de comunicación son máquinas generadoras de miedo. Clic para tuitear

 

Miedos que van alimentando los ya existentes terrores ancestrales de nuestro Subconsciente, paralizándonos para tomar control de nuestras vidas.

 

Y es por esa sobreexposición al miedo, que vamos por la vida sin encontrar el coraje para exponernos. Para emprender. Para tomar acción.

 

Sólo queremos quedarnos acurrucados en nuestra cueva.

 

Enfréntate a la Autoindulgencia

 

Y por eso inventamos las mil y una excusas para validar nuestra inacción:

 

  • “No tengo el conocimiento”

 

  • “Emprender toma mucho tiempo”

 

  • “Estoy muy viejo para comenzar de nuevo”

 

  • “No tengo dinero”

 

  • “Emprender es sólo para economías sanas del Primer Mundo”

 

  • “Conozco a un tipo que comenzó y fracasó”

 

  • “No soy muy atractivo”

 

  • “No soy bueno comunicando”

 

  • “Lo haré, pero no es el momento” (Ésta es un clásico. Infalible para fracasar)

 

Y la vida se nos va, sin hacer realidad una vida apasionada y sin lograr nuestros sueños.

 

El valiente no es el que no tiene miedo, sino el que actúa a pesar de su miedo.

 

Y es aquí donde se muestra la gran verdad: el 85% de los temores que habías experimentado, alimentados con las elucubraciones y el diseño de mil escenarios posibles de desastres, se revelaron como falsos.

 

Y el otro 15% no fue tan malo…

 

Porque todo estaba en nuestra mente.

 

Porque todo es Mente.

 

Algo así como el chantaje del Fin del Mundo que usan algunas sectas religiosas para mantener el miedo y el control sobre sus seguidores.

 

Un buen método para comenzar a despertar es dándote una buena patada en el trasero:

 

Imagínate dentro de 10 o 15 o 20 años en el futuro. Luego de una vida dictada por el miedo y dejada a la deriva porque no enfrentaste tus temores.

 

¿Te gusta lo que ves?

 

Creo que no.

 

Ahora depende de ti

 

 

¿Y qué vas a hacer al respecto?

 

¡Levántate y toma acción!

 

No mañana ni pasado mañana.

 

Ahora.

 

Comienza a formarte, a investigar. Comienza a trazar planes. Comienza a consolidar tu pasión y a buscar los caminos para lograr vivir de ella.

 

No es imposible. Eso que tú quieres, ya otros lo han logrado. Sólo lee los cientos, miles de Casos de Éxito.

 

Y, en muchos casos, con menos recursos que tú.

 

No esperes a que todo esté listo y perfecto para salir. Porque nunca saldrás de la cueva.

 

Sal y no temas cometer errores.

 

¿Eso te asusta, te da miedo? ¡Qué bien! Es el síntoma de que estás por buen camino, que estás saliendo de tu “zona de confort”.

 

Debes ser flexible para aprender de los errores y modificar el sendero a tu destino, cuando proceda.

 

Mira la fea cara de tu depredador interno (que es tan real como el Coco) y dile “tú no me vas a seguir manteniendo en la sombra de esta cueva”. Clic para tuitear

 

He ahí el verdadero valor.

 

Todos hemos sentido -y sentimos- alguna vez ese miedo. Cuéntanos ¿Cuál es tu mayor temor a la hora de alcanzar tus sueños?

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